Hace un par de semanas volví de vacaciones de Semana Santa, el viaje ha sido una pasada, he estado en Hong Kong. No os voy a aburrir contando detalles, que para eso ya están "Españoles en el mundo" o "Callejeros viajeros" y ellos lo cuentan muy bien, pero como ya viene siendo costumbre en mi, cuando viajo a un sitio intento visitar lugares relacionados con mi afición y eso si que quiero compartirlo con vosotras.
El primer lugar que visité fue The Western Market. Se trata de un edificicio de estilo colonial, y toda la primera planta está dedicada a la venta de tejidos.
Se pueden encontrar desde telas para trajes de caballero hasta sedas con estampados típicos chinos, sedas lisas espectaculares con una gran cantidad de colores donde elegir y algodones preciosos, todo a precios razonables y no solo eso, a pesar de que en Hong Kong existe el regateo en este lugar no se me ocurrió pedir un descuento pero el señor que me atendió, un amable anciano, me regaló medio metro de cada retal que compré, no está nada mal.
El segundo lugar donde fui a comprar fue al Garment District. Se encuentra en la parada de metro de Sham Shui Po en Kowloon, en Kilung St, entre Wong Chuk St y Shek Kip Mei St., es impresionante, si conocéis el Garment District de Nueva York os digo que este es más grande.
Existen cantidad de tiendas en las que los mayoristas eligen los tejidos, botones, cintas de colores, hilos, etc. no siempre tienen las cantidades que ellos necesitan, así que hacen el pedido y pasados unos días lo entregan. En estas tiendas no compré telas porque la cantidad hubiera sido ridícula para ellos pero si que me deleité mirando la gran cantidad de estampados y muestras de los expositores.
En esta tienda los tejidos no me impresionaron pero el acuario me llamó mucho la atención.
Donde si que compré fue en los puestos de la calle, sobre todo hilos y telas. El día comenzó lluvioso y algunos puestos estaban cubiertos con plásticos y parecía que los vendedores, a pesar de que ya no llovía, no estaban por la labor de destaparlos para vender.
En este puesto compré hilos por menos de 30 céntimos la unidad.
En esta última parada compré algunas piezas de tela a unos precios más que razonables, fue difícil decidirme pero tuve la suerte de ir acompañada por mis amigos viajeros y ellos me ayudaron a elegir unas telas muy chulas que os mostraré en otra entrada.
Este post lo dedico a Amparo, Beatriz, Juan Luis y Vicente. Vosotros sabeis que a pesar de mi afición a pegar mi culo al sofá, tener vértigo y miedo a volar, no existen asientos de avión incómodos ni turbulencias que impidan perderme un viaje junto a todos vosotros.

























